lunes, 11 de enero de 2016

Novedades de La Pereza Ediciones para el 2016


Novedades de La Pereza Ediciones en 2016
www.laperezaediciones.com

Inicia el 2016, un año en el que La Pereza Ediciones celebrará su cuarto aniversario con la publicación de títulos excepcionales, y la incorporación a su catálogo de exitosos autores contemporáneos de Latinoamérica y España.
La editorial en español con sede en Estados Unidos, prepara en el primer semestre del año, varias presentaciones de sus novedades, en algunas ciudades de Norteamérica, así como en España, Costa Rica, Colombia, y por supuesto, en Puerto Rico.
A continuación reseñamos brevemente nuestras novedades, que pueden ordenarse por Amazon o directamente a la editorial, siguiendo nuestros contactos de distribución habituales.

- Demonios en casa, Pedro Ángel Palou (Cuento)
En esta colección de relatos, el escritor mexicano Pedro Palou, regresa al tema de la desilusión amorosa, uno de los asuntos recurrentes en su obra. Como versa en la nota de contraportada: “Sus parejas se aman y se destrozan, se quieren y se comen vivas, se recluyen en la soledad de la misma alcoba o en la compañía silenciosa de los animales”. Los cuentos transitan desde formas clásicas para narrar hasta las más profundas estructuras filosóficas del relato moderno.
Pedro Ángel Palou (Puebla, 1966) es actualmente profesor de estudios latinoamericanos y jefe del departamento de Lenguas Romances en Tufts University. Ha escrito novelas entre las que destacan Con la muerte en los puños, Premio Xavier Villaurrutia, 2003, El dinero del diablo, 2008, su trilogía Sacrificios históricos sobre Zapata, Morelos y Cuauhtémoc. Tiene también exitosos volúmenes de cuento.

- El país del diablo, Perla Suez (Novela)





Esta novela se alzó con el Premio Sor Juana Inés de la Cruz en 2015, otorgado por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En ella la escritora argentina narra la historia de una niña mapuche y cinco hombres blancos en la pampa argentina durante la etapa de conquista del desierto. Según Perla Suez, “así le decía el gobierno oficial del general Roca, presidente de la República Argentina de fines del siglo XIX, a la tierra de la Patagonia donde habitaban los indios araucanos, llamados mapuches, y él decía que había que terminar con el país del diablo, había que exterminarlos”. La escritora cuestiona el desplazamiento de los pobladores originarios de la zona y recupera con ello una memoria olvidada. “Argentina hubiera sido un país muchísimo más maravilloso con la multiplicidad de culturas”, comentó en una entrevista.
El libro ha sido catalogado como un “western patagónico” por el jurado del relevante premio que concede la Universidad del Claustro Sor Juana. Destacaron, además, la construcción de un estilo narrativo en el que la sutileza, la alusión y la síntesis despliegan una historia de contenidos “brutalmente concretos”.
Perla Suez es internacionalmente reconocida entre las más importantes autoras de su generación. Ha escrito varios libros, entre los que destaca su trilogía “Entre Ríos”. En ella reúne las novelas “Letargo” (2000), finalista del Premio Rómulo Gallegos, “El arresto” (2001) y “Complot” (2004). Fue fundadora y directora del Centro de Difusión e Investigación de Literatura Infantil y Juvenil y de la revista Piedra Libre y, en 2007, obtuvo la beca Guggenheim, con la novela “La pasajera”.

- Será siempre, Laidi Fernández de Juan (Cuento, edición bilingüe)


El relato breve o minicuento, uno de los más difíciles géneros narrativos, viene cargado de emotividad y maestría en esta colección de Laidi Fernández de Juan. La escritora cubana ha sido ganadora de los más importantes certámenes de cuento en su país, como el que concede la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y el Alejo Carpentier del Instituto Cubano del Libro. Es además reconocida en Latinoamérica como una de las voces contemporáneas más relevantes de la literatura en la isla.
En este volumen, la autora de la novela Nadie es profeta y de los libros de cuentos Oh vida, La Hija de Darío y La vida tomada de María E, hace gala de su dominio técnico. A decir de Eduardo Heras León, Premio Nacional de Literatura de Cuba, se trata de una cuentista de  la cotidianeidad que apela a “los recuerdos de quien ha vivido intensamente”. Aborda temas como las relaciones entre padres/madres e hijos/hijas, la psicología infantil, el amor y la frustración amorosa, y propone además memorias de viajes, semblanzas y homenajes.
Otros críticos han destacado la precisión del lenguaje utilizado en el libro, al tiempo que lo consideran una declaración de principios de la escritora frente a la compleja situación económica, política y social que vive su país.

- La secta de los asesinos,  Carlos Bermeo y Rubén Varona (Novela)



En tiempos en que los rumores de la Guerra Santa y el crecimiento de las organizaciones terroristas atemorizan a buena parte del mundo, novelas como La secta de los asesinos pudieran tornarse best seller. Un historia llena de acción y misterio narra este libro que comienza cuando la agencia de inteligencia de Israel, el Mossad, ha detectado una nueva organización terrorista de origen islámico que planea una escalada de ataques a nivel mundial. Para evitar los atentados, el Mossad -apoyado por distintas fuerzas especiales de contraterrorismo- desata una persecución contra los miembros de La Secta de los Asesinos, organización criminal fundada por Hasan I Sabbah en el Siglo XII D. C y resucitada en el siglo XXI por tres personajes enigmáticos que se hacen llamar Los Viejos de la Montaña.
Pese a las persecuciones lanzadas en Europa, Medio Oriente y Sudamérica, los extremistas consiguen reunirse en Pakistán con Los Viejos de la Montaña. Después de este encuentro, los terroristas se dispersarán en países como Argentina, España, Inglaterra, Israel y Estados Unidos con misiones suicidas. La oleada de violencia que pretenden desatar comprenderá el uso de gases nerviosos, aviones cargados con napalm, secuestro masivo de rehenes, la explosión de una bomba termobárica, sabotajes a la economía mundial, etc.
La novela, escrita a cuatro manos, resultó finalista en el Premio Planeta Casa de América 2012 y se perfila como un thriller psicológico.

- El gato tras la reja, Yoss (Novela)


El cubano José Miguel Sánchez (Yoss), uno de los más reconocidos escritores cubanos contemporáneos a nivel internacional, se aparta en esta novela de la ciencia ficción y entrega al lector una historia de corte realista, ubicada en su isla natal, en la década de los 90. La obra ha sido clasificada por sus editores como una novela erótica, filosófica, divertida y a la vez conmovedora; pero, sobre todo, extraordinariamente bien escrita. En ella salen a la luz muchos de los detalles que complejizan la vida cotidiana en Cuba, y hacen de la realidad de la isla un territorio sui generis de personajes novelescos.
Yoss acumula una docena de libros entre cuento y novela, la mayoría dedicados a la ciencia ficción. Ha sido traducido a varios idiomas, y ha merecido importantes premios internacionales en España, República Dominicana y Estados Unidos.

- Un pie en lo alto y otras encerronas, Sindo Pacheco (Cuento)

Luego de obtener con este libro el Premio de la Crítica Literaria en Cuba en 2015, La Pereza Ediciones y Ediciones Mágica reeditan la colección de relatos de Sindo Pacheco. En los cuentos de este libro, el absurdo y el humor son ingredientes primordiales. Las historias exploran esa otra cara de la realidad que permanece siempre muy por debajo de la superficie, donde sus personajes se contentan haciendo como que todo va bien. En ellas el escritor, nacido en Cabaiguán, en 1956, se reafirma como uno de los más talentosos de su generación, por el dominio de las técnicas narrativas, la imaginación y la precisión del lenguaje. Pacheco obtuvo en 1994 el Premio Casa de las Américas por su novela María Virginia está de vacaciones. Ha publicado además otros libros de cuentos, y novelas.

- La suerte de los dados, Natalio Grueso, (noveleta)

(Portada aún por diseñarse)

A medio camino entre el realismo y el simbolismo, esta novela pretende ofrecernos una imagen de Centroamérica, donde las fuerzas gubernamentales y policiales, ancladas en un rancio caciquismo, dominan a los habitantes de la localidad. Una plaga de ratas es la excusa para iniciar esta obra que es una crítica abierta a las dictaduras latinoamericanas y una apología de la cultura, el esfuerzo y el romanticismo. El autor ha querido redactar un canto a la justicia social, creando su propio y particular Macondo, donde cada figura representa una fuerza determinada.

Natalio Grueso (España), ha dedicado su carrera profesional a la gestión cultural y a las relaciones internacionales, ocupando puestos de responsabilidad en diversas instituciones de relevancia mundial. Fue director del Teatro Español y director de artes escénicas de la ciudad de Madrid. Publicó con éxito su primera novela “La soledad” en 2014 y recientemente un libro que relata su amistad con el director de cine Woody Allen.


Nota final: La Pereza Ediciones también publicarán a mediados de año un libro de relatos de Marta del Riego, redactora jefa de la revista Vanity Fair en España. Del Riego es una de las más destacadas periodistas españolas y ha publicado las novelas Sendero de frío y amor y Solo los tontos creen en el amor.

domingo, 3 de enero de 2016

Los 10 mejores libros del 2015, según Babelia. Una de las escritoras de nuestro catálogo, Marta Sanz, tiene el segundo lugar

Como cada año, Babelia, suplemento cultural de El País, ofrece la lista de los 10 mejores libros del año, basándose en el criterio de más de 50 críticos de literatura. Una de nuestras escritoras, Marta Sanz, ocupa el segundo puesto con su novela "Farándula".
Sanz publicó con La Pereza Ediciones, otra fantástica, "Amor Fou".

Aquí, el enlace a Babelia, y a "Amor Fou", en Amazon:

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/12/17/babelia/1450366041_247687.HTML

http://www.amazon.com/Amour-Fou-Spanish-Marta-Sanz/dp/0615915213/ref=sr_1_9?ie=UTF8&qid=1451831168&sr=8-9&keywords=Marta+Sanz

lunes, 14 de diciembre de 2015

"Piedad escatológica": excelente reseña por Claudia Amengual del libro de relatos "El exilio de los asesinos y otras historias de amor", de la escritora boricua Mayra Santos-Febres

Enlace al libro en Amazon, también disponible en Librería Mágica, en Puerto Rico:
http://www.amazon.com/exilio-asesinos-otras-historias-Spanish/dp/0692523170/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1450117944&sr=8-1&keywords=El+exilio+de+los+asesinos



Piedad escatológica
El exilio de los asesinos y otras historias de amor de Mayra Santos-Febres (La Pereza Ediciones, 2015)

            Pocos asuntos son más trillados que el amor en la historia de la literatura. Tanto que algunos llegan al extremo de afirmar que sólo de amor y no de otra  cosa estamos escribiendo todo el tiempo. Para estos extremistas, los otros asuntos –revisitados a lo largo de los siglos y resignificados una y otra vez por las comunidades receptoras de cada época– serían subsidiarios, ramificaciones de aquel gran tronco primigenio. Así, el amor daría paso a reflexiones acerca de la muerte, la soledad, el miedo y el tiempo, sólo por citar los más evidentes a partir de los cuales elaboraríamos una concepción cabal y compleja de aquel sentimiento convertido en poderosa fuerza.

            El fenómeno de la mujer pensando, escribiendo y publicando es reciente y aún está en proceso de consolidación. De ahí que la mayor parte de nuestra herencia literaria –lo que hemos leído y lo que han leído las generaciones precedentes– provenga de autores; a hombres, me refiero. En ese contexto fraguó la literatura universal vinculada al amor, o con el amor como centro. Y en ese contexto florecieron los clásicos de los que todavía hoy nos nutrimos. Que el amor haya sido el núcleo de la literatura de todos los tiempos no parece un problema. Nadie pondría en duda la calidad de Romeo y Julieta o de El amor en los tiempos del cólera, por citar dos títulos indiscutibles escritos por hombres en distinta época.

            Sin embargo, el prejuicio ha asociado las historias de amor a un tipo de escritura producida por mujeres, que aborda temas de mujeres y que apunta a un público lector femenino. Es cierto que algunas colegas han contribuido a generar esta idea a través de un corpus de historias que podrían ser colocadas bajo el toldo rosa de lo cursi coronado por finales felices con todo y perdices. Pero no es menos cierto que la tradición literaria femenina es tan antigua como lujosa. Sólo por poner un mojón –aunque podríamos ir más atrás aún–, Safo de Mitilene da cuenta de que en el siglo VI a.C. ya había mujeres aportando su talento y su osadía a las bellas letras. Sin subestimar los innumerables obstáculos que las escritoras debieron y debemos atravesar, la historia de la literatura ofrece una larga lista de mujeres que se han dedicado a escribir con calidad sobre cualquier tema. El poder de la palabra es tan fuerte que no resulta extraño que el historiador Georges Duby haya consignado que la verdadera liberación femenina aconteció cuando las mujeres adquirieron de forma más o menos masiva la posibilidad de escribir y publicar sus ideas.  

            Por todo lo dicho, las escritoras hemos intentado quitarnos el lastre del prejuicio, la mal entendida etiqueta de “literatura femenina”, y en algunos casos hemos preferido obviar de manera evidente la referencia al amor. Los hombres, en cambio, no tienen este problema ni incurren en conflicto alguno al momento de crear. Simplemente crean a sabiendas de que la etiqueta “literatura masculina” no caerá sobre el texto para reducirlo a una mínima expresión inaceptable. Los hombres crean y solamente se someten al juicio de la buena o la mala literatura. Nosotras debemos pagar un peaje intermedio. Si es posible, no escribir acerca del amor. Y, si lo hacemos, atravesar los prejuicios y probar de manera contundente que es bueno.

            El título de este libro de relatos de Mayra Santos-Febres, El exilio de los asesinos y otras historias de amor, me resultó inquietante al principio. Me pregunté cómo era posible que la autora se hubiera arriesgado a incluir la palabrita amor. Pero mi inquietud no duró demasiado. El antídoto ya estaba en el propio título. Si acaso alguna sospecha de cursilería, literatura rosa o etiquetas similares podía caer sobre el libro, allí estaban las otras palabras, exilio y asesinos, duras, ásperas, sin concesiones, un contrapeso perfecto. Y, además, estaba la trayectoria de Mayra, una escritora de fuste que es, ante todo, una mujer con mayúscula.

            Sabía que no me iba a defraudar. Y no me defraudó. Fue más allá, incluso, y me sorprendió con una dureza a veces realista, a veces cercana a un naturalismo descarnado que no leía desde algún texto del británico Irvine Welsh y que abreva en la literatura decimonónica con Une charogne de Charles Baudelaire como mascarón de proa de la mejor estética escatológica. Como en estos autores, la crudeza que Mayra Santos-Febres despliega no busca el escándalo gratuito, sino una textura expresiva que bucea en un feísmo controlado, porque intenta mostrar la parte menos noble de las personas y, a la vez, la más humana.

            A lo largo de veinte relatos breves la autora lleva a sus personajes a un territorio subterráneo y desolado, donde casi no existe el refugio de la piedad y cualquier promesa de felicidad parece un imposible. Hay, sin embargo, una ternura solapada que convoca al lector a empatizar con su propia capacidad de ternura, porque lo conecta con sus miserias y sus zonas oscuras. El lector se refleja en esa necesidad de ser entendido y perdonado y, por lo tanto, entiende y perdona.

            Quizá esta capacidad de engendrar empatía sea el signo más notable de este volumen de relatos elaborados a partir de un uso refinado y justo del idioma, sin falsos firuletes retóricos ni esfuerzo poético demasiado ostentoso. Hay un pulso narrativo firme que explora territorios conceptuales, de corte filosófico, pero en ningún momento pierde el hilo de una trama bien construida. Esto habilita una doble lectura, más o menos superficial, y enriquece el valor connotativo del texto.

             Un detalle etimológico nada menor: la escatología suele vincularse en primer término a los excrementos y estos aparecen como motivo literario a lo largo del volumen. Sin embargo, no hay que olvidar que el término griego ἔσχατος (éschatos) significa último, el final de algo. Así lo consigna la primera acepción del Diccionario de la Real Academia Española: “Conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba”. Hablar de escatología, por tanto, es hablar de la muerte, la gran provocadora de las acciones humanas, la que hace que la vida sea vida.

            La piedad que Mayra Santos-Febres destila en sus relatos es escatológica porque sus personajes se enfrentan a la muerte y le plantan cara no exentos de miedo, sino desde el coraje de atravesar esos miedos a pesar de todo. Y acaso sea esta la forma más pura del amor.
 
Claudia Amengual

Montevideo, 14 de diciembre de 2015